Intercambio con Canadá 2025 -2026

Este intercambio es posible gracias a la convocatoria de la Consejería de Educación de Castilla y León para la selección de centros docentes públicos de enseñanza secundaria que participan en intercambios escolares con centros educativos de otros países.

Hasta el curso pasado, este programa estaba organizado directamente por la propia Consejería. En la actualidad, los centros educativos contamos con mayor autonomía para diseñar y desarrollar el intercambio, adaptándolo a nuestro contexto y a nuestro alumnado.

Cada alumno participante recibe una beca de 650 euros, y los centros debemos presentar un proyecto en el que se recogen los objetivos educativos y la planificación de la actividad.

En este marco, el IES Valle del Arlanza ha participado en este programa durante los cursos 2025-2026 y 2026-2027, ofreciendo a su alumnado la posibilidad de formar parte de un intercambio con Canadá.

Un intercambio real: vivir y estudiar en Canadá

Durante el curso 2025-2026, participaron en el programa cinco alumnas de 1.º de Bachillerato, que realizaron su estancia en Calgary y Edmonton (Alberta).

Desde el primer momento, la experiencia supone un cambio importante: nuevo país, nuevo instituto, nueva familia… pero también una oportunidad única. Como explica Astrid Ruiz, los primeros días están llenos de incertidumbre, pero poco a poco todo se vuelve más fácil y uno se adapta (entrevista a Astrid Ruiz).

La estancia en Canadá se desarrolló entre finales de septiembre y finales de noviembre, y posteriormente el intercambio se completó con la acogida del alumnado canadiense en Lerma

Un sistema educativo diferente

Uno de los aspectos que más llama la atención es el sistema educativo. Nuestras alumnas destacan el carácter práctico de las clases y la variedad de asignaturas.

Como cuenta Carmen Pascual, le sorprendió especialmente la posibilidad de cursar materias como cocina o fotografía, muy diferentes a las habituales en España (mi experiencia en Canadá – Carmen Pascual).

 

Vivir en una familia canadiense

La verdadera inmersión llega fuera del instituto. Convivir con una familia canadiense es una parte esencial del intercambio.

Como destaca Lorena Szabadi, la convivencia diaria y la adaptación a una nueva familia forman una parte clave de la experiencia

(Lorena Szabadi nos cuenta su experiencia en Canadá)

Estos momentos cotidianos —las conversaciones, las rutinas o las actividades compartidas— son los que permiten una auténtica inmersión cultural.

Una experiencia “de película”, pero real

Muchas de las experiencias que viven los alumnos parecen sacadas de una película: la nieve, los paisajes, los institutos con taquillas o las excursiones. Una de las entradas del blog lo resume perfectamente: “Mi aventura en Alberta, Canadá: escena total de película americana, pero real”. Como señala Paula Adrián, es una experiencia que implica salir de la zona de confort y aprovechar cada oportunidad que surge (entrada de blog de Paula Adrián).

Viajes, nuevas amistades, momentos de incertidumbre y también de crecimiento personal forman parte de una experiencia que recuerdan como intensa, diferente y muy especial.

Organización y seguimiento

El intercambio se organiza en colaboración con otros cuatro institutos de Castilla y León, lo que permite coordinar desplazamientos y facilitar toda la logística .

Durante la estancia, el alumnado mantiene el contacto con el centro y continúa con su trabajo académico, lo que facilita su reincorporación a la vuelta. Al mismo tiempo, existe una comunicación constante con las familias para garantizar el seguimiento y el bienestar de los participantes. 

Un intercambio en dos direcciones

Meses después, el intercambio continúa en Lerma con la acogida del alumnado canadiense.

Durante aproximadamente 10 semanas, las alumnas canadienses tienen la oportunidad de integrarse en nuestro centro y en las familias, al tiempo que descubren la comarca del Arlanza, su entorno, su cultura y su forma de vida.

Esta experiencia demuestra que la escuela rural también puede ser muy atractiva para el alumnado extranjero, ofreciendo un entorno cercano, seguro y lleno de oportunidades para la convivencia y el aprendizaje.

De este modo, el intercambio se completa en dos direcciones: primero como participantes en Canadá y después como anfitriones en Lerma, consolidando los vínculos personales y culturales creados durante la experiencia.