Volvemos a Botoșani (Rumanía): algunos recuerdos inolvidables del curso pasado

El curso pasado, nuestro centro vivió una experiencia especialmente enriquecedora junto a nuestros socios de Botoșani (Rumanía). La movilidad se desarrolló en el marco de nuestro proyecto Erasmus+ de corta duración KA122-SCH “IberLerma: conciencia ecológica a través del hidrógeno verde” y nos permitió combinar aprendizaje, sostenibilidad e intercambio cultural.

Este curso repetimos, con la ilusión de seguir consolidando esta colaboración europea después de la grata experiencia vivida.

Durante la movilidad, el alumnado y el profesorado participaron en actividades educativas y culturales vinculadas a la sostenibilidad y al hidrógeno verde, además de convivir con la comunidad educativa rumana y conocer de cerca su entorno y su patrimonio.

En los primeros días fuimos recibidos en el centro, realizamos una visita guiada y compartimos presentaciones entre el alumnado. También trabajamos contenidos relacionados con el marco europeo de competencias en sostenibilidad y participamos en un debate sobre políticas europeas e hidrógeno verde.

A lo largo de la semana completamos sesiones y visitas directamente vinculadas al proyecto, como el paso por la Agencia Nacional de Protección Medioambiental, un taller centrado en la investigación en hidrógeno verde y una visita a una planta de tratamiento de agua, que nos ayudó a entender cómo se abordan los retos medioambientales desde distintas perspectivas.

La movilidad también incluyó un componente cultural y de convivencia fundamental. Tuvimos tiempo para conocer el centro de Botoșani y realizar actividades en el entorno natural de Ipotești. Además, visitamos Iași, donde recorrimos el jardín botánico y el Palacio de la Cultura, y cerramos una de las jornadas con una cena rumana que fue, sin duda, uno de los momentos más especiales de intercambio.

Tras la despedida, viajamos a Bucarest para dedicar un par de días a descubrir la capital. Allí vivimos una de las visitas más impactantes del viaje: el Parlamento de Bucarest, considerado el edificio administrativo más grande del mundo. También visitamos el Museo Nacional de Historia Natural “Grigore Antipa”, poniendo el broche final a una experiencia inolvidable.

Volver a Botoșani no es solo “hacer otra movilidad”: es dar continuidad a un vínculo educativo que funciona, que suma y que deja huella en nuestro alumnado. Por eso, este curso retomamos la experiencia con ganas renovadas y nuevos aprendizajes por delante.

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